El término de la relación laboral (del contrato de trabajo), no siempre es fácil. Y una de las razones por la que ello ocurre así es que hay distintas formas de salida, unas implican el pago de indemnizaciones por años de servicios y otras no.

Salvo que las partes hayan acordado otra cosa, la ley nos señala que:
a) si la razón del término del contrato es por responsabilidad del trabajador o, 
b) se debe a hechos que no dependen exclusivamente del empleador, no habrá pago de indemnizaciones. 

En cambio, cuando el término de la relación se debe una decisión de la empresa, sí implicará el pago de tales indemnizaciones.

El punto es que las partes del contrato de trabajo (trabajador y empleador), puede que no estén de acuerdo con la causal

El trabajador tiene derecho a considerar que la causal aplicada, y que no le da derecho a indemnizaciones, es falsa, no esté justificada, sea producto de una represalia o venganza o simplemente porque no tiene la suficiente gravedad para poner fin al contrato de trabajo.

Veamos algunas reglas básicas:

a)  El contrato de trabajo solo puede terminar por una causa legal (no lo puede crear el empleador, ni aún con el acuerdo del trabajador).

b) En los juicios por despido, la acreditación de la causal corresponde al empleador.

c)  Solamente en los casos que la terminación del contrato se produce por necesidades de la empresa y desahucio (artículo 161), el trabajador tiene derecho a indemnización por años de servicio y sustitutiva del aviso previo.

d) Para despedir a un trabajador con fuero, se requiere que previamente el Juez autorice la terminación del contrato.

Por ende, en aquellos casos que el trabajador considera que la causal invocada para la terminación del contrato de trabajo, es injustificada, indebida o improcedente, podrá recurrir al Tribunal para que el juez determine si la causal se ajusta a derecho o no.

Y será responsabilidad del empleador acreditar los hechos en que sostiene la causal invocada para la terminación del contrato de trabajo.

En consecuencia, es el empleador el que debe convencer al juez que el trabajador incurrió en los hechos que configuran la causal que se ha invocada y además que tales hechos son graves.

Si el empleador, no puede acreditar la causal de despido aplicada, la ley obliga a los Tribunales a sancionarlo pagando la indemnización y aumentar su monto desde un 30% (en el caso de las necesidades de la empresa), hasta un 100% si el empleador uso una causal imputable al trabajador pero el Tribunal declara tal causal como carente de motivo plausible

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 Abogado
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